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Estrés, burnout y consumo de drogas
en el personal de emergencias

 

Miguel del Nogal

Psicólogo, formador y escritor

Autor del libro Cómo superar el alcohol, el tabaco y las drogas

 

Lo primero que debemos pensar a la hora de concebir las emergencias es que no dejan de ser una situación crítica, extraordinaria y anormal -es decir, poco frecuente-, ante la que se movilizan una serie de recursos de afrontamiento. El personal de emergencias, a diferencia del resto de la población, está acostumbrado a actuar en este tipo de situaciones, y tiene una formación al respecto que hace que aumente su capacidad de control y de actuación en esos momentos. Sin embargo, esto que a priori puede entenderse como un factor de protección para el desarrollo de lo que llamaremos crisis o daño psicológico, es justo lo contrario. Se cifra que los profesionales de emergencias se exponen a un daño psicológico seis veces superior al resto de la población. Son un grupo de riesgo para la desestabilización y el estrés por incidente crítico pudiendo, en algunos casos, cronificarse y acabar consolidándose en trastornos psicológicos. Por eso son tan importantes todas las medidas que se llevan a cabo para intervenir con los intervinientes (defusing, debriefing, etc.).

 

Pero antes de hablar de los efectos que pueden presentar los profesionales de las emergencias tras sus intervenciones, de cuáles son los factores de riesgo para su desarrollo y de qué hacer al respecto, debemos plantearnos qué es lo que mueve a una persona a dedicarse a intervenir en situaciones de urgencia, emergencia o catástrofe.

 

Hay quien hablará de querer ayudar, otros hablarán de poder servir o asistir a un igual, sea como sea lo que subyace en el fondo es el deseo de querer aliviar o al menos minimizar el sufrimiento ajeno, entrando en juego una de las cosas más importantes del ser humano; su capacidad para empatizar. Y es precisamente la empatía el elemento esencial que se activa cuando un profesional de las emergencias acaba desarrollando alguno de los siguientes problemas:

  • Burnout: experiencia de fracaso que se produce en contextos laborales estresantes donde se trabaja con personas y donde las estrategias de afrontamiento personales no dan resultado, generándose una sensación de agotamiento físico -manifestado en la disminución de la capacidad de entrega tanto a nivel profesional como personal-, despersonalización -actitud fría e impersonal, que a la larga genera un sentimiento de apatía y frustración- y falta de realización personal, caracterizada por la tendencia a evaluar de manera negativa tanto a uno mismo como al trabajo desempeñado.
  • Desgaste por empatía: que se produce cuando uno no es capaz de manejar las emociones propias derivadas de trabajar con el trauma de terceros, que es al fin y al cabo el trabajo del profesional de las emergencias.
  • Traumatización vicaria: resultado de la sobreimplicación empática con las víctimas, y cuyas manifestaciones más significativas son la depresión, la desesperanza y el retraimiento afectivo.
  • O estrés postraumático secundario.

A todo esto también nos parece importante añadir que en entornos de trabajo estresantes se ha comprobado que en ocasiones los profesionales optan por el consumo de tóxicos como una manera de hacer frente al día a día, o como forma de evadirse del estrés o de condiciones laborales difíciles. En este sentido cabe destacar algunos resultados de estudios publicados en EE.UU. los cuales ponen de manifiesto que los residentes de medicina dedicados a las emergencias presentan un mayor nivel de estrés y una tasa de consumo de sustancias tóxicas tres veces superior al de los profesionales de otras especialidades1-2. También se aprecia un mayor nivel de consumo de drogas entre el personal sanitario con acceso a opiáceos y otros fármacos analgésicos o psicoactivos3.

 

Y es que la desestabilización de los profesionales intervinientes no es sino el resultado de la interacción perversa de tres grandes factores: las propias características del individuo, las de la situación crítica y las circunstancias vitales del profesional durante la intervención. Por ello, para prevenir la aparición de cualquiera de los problemas anteriormente citados es recomendable:

  • Tener una adecuada formación o preparación técnica, que debe ir revisándose de forma continuada.
  • Ser y sentirse parte del equipo.
  • Disponer de la mayor información posible sobre la situación crítica y el entorno en el que se va a trabajar.
  • Aceptar las limitaciones de la organización y sobre todo las propias limitaciones personales y profesionales.
  • Darse permiso para desconectar, tomar un respiro, alimentarse, dormir, etc.
  • Reconocer cuando uno no se encuentra bien, y ser capaz de pedir ayuda.
  • Evitar el consumo de tóxicos como forma de hacer frente o evadirse del estrés.

 

Bibliografía

  1. Hughes PH, Baldwin DC, Sheehan DV, Conard S, Storr CL. Resident physician substance abuse by specialty. Am J Psychiatry. 1992;129:1348–54.
  2. Watkins D. Substance abuse and the impaired provider. J Healthc Risk Manag. 2010;30:26–8.
  3. Gold, M. S., Frost-Pineda, K., y Melker, R. J. (2005). Physician suicide and drug abuse. The American journal of psychiatry, 162(7), 1390.

 

Bibliografía recomendada

  1. Díaz, L; Marina, C; Taubert, F; Amorim, L; et al. El uso de drogas en el personal de enfermería ciencia y enfermería. Ciencia y enfermería XVII (2): 37-45, 2011
  2. Vázquez, F; Blanco, V; López, M.. Consumo de alcohol, tabaco y otras drogas en futuros profesionales de la salud Revista española de drogodependencias 31 ,1, 93- 105. 2006
  3. Estryn-Behar, M., Doppia, M.-A., Guetarni, K., Fry, C., Machet, G., Pelloux, P., Aune, I., et al. (2011). Emergency physicians accumulate more stress factors than other physicians-results from the French SESMAT study. Emergency medicine journal : EMJ, 28(5), 397–410.
  4. Gil- Monte, P.R (2005). El síndrome de quemarse por el trabajo. Pirámide.
  5. Cherniss, C (1980). Staff burnout. Job stress inthe human services. CA: SAGE.
  6. Gil-Monte P.R, Peiro J.M. Desgaste psíquico en el trabajo: el síndrome de quemarse. Madrid: Síntesis; 1999.
  7. Martín, M.J; Hernández, B.M; Arnillas, M.H y García, M. Burn-out en el hospital: ¿estamos quemados los médicos? Medicina Balear 2009; 24 (3); 29-33.
  8. Moreno- Jimenez B, Morett N, Rodriguez-Mñoz A, Morante M.E. La personalidad resistente como variable moduladora del síndrome de burnout: un estudio en una muestra de bomberos. Psicothema 2006; 18: 413-418.
  9. Parada, E (2008). Psicología y emergencia. Descleé De Brouwer.
  10. Rolle Fernández, M.D. El debriefing psicológico. Una estrategia preventiva. Clave 20. Revista interna de samur- protección civil. Enero- febrero 2003.
  11. Sánchez Rodríguez Manzaneque, A; N. De Lucas García, M.ª J. García-Ochoa Blanco, C., Sánchez Ferrer, J. A. Jiménez Fraile, A. Bustinza arriortua. Estrés laboral en el profesional de un servicio de emergencias prehospitalario Emergencias 2001;13:170-175.
  12. Schmitz, G. R., Clark, M., Heron, S., Sanson, T., Kuhn, G., Bourne, C., Guth, T., et al. (2012). Strategies for coping with stress in emergency medicine: Early education is vital. Journal of emergencies, trauma, and shock, 5(1), 64–9.
  13. Voltmer, E., Kieschke, U., Schwappach, D., Wirsching, M.,Spahn, C. “Pychosocial health risk factors and resources of medical students and physicians: a cross-sectinal study” BMC medical education, 2008; 8: 46.

 


 

 

Para facilitar la comprensión del problema y su abordaje he escrito el libro libro Cómo superar el alcohol, el tabaco y las drogas. El objetivo no es otro que intentar ayudar a todas aquellas personas que quieren dejar de depender de algo.

 

CÓMO SUPERAR EL TABACO, EL ALCOHOL Y LAS DROGASEl libro que tienes en tus manos tiene una pretensión muy clara. Ayudar a todas las personas que quieren dejar de depender de algo, independientemente de que se trate de tabaco, alcohol, cocaína... El texto frente al que te hallas ha sido confeccionado con una intención práctica y un lenguaje cercano y directo que permita entender de manera sencilla cuales son las sensaciones, pensamientos, contradicciones, malestares por los que puede pasar alguien que está en proceso de dejar de consumir. Y digo bien, en proceso, porque el paso más difícil es el que estás dando ahora mismo al plantearte ahora mismo que quizá este libro pueda ayudarte. ÁNIMO, ESTÁS EN EL BUEN CAMINO.

 

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