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Zona TES - Revista de formación para Técnicos en Emergencias Sanitarias

 
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CÓMO SE HACE…

Detección y primeras actuaciones psicológicas en casos de violencia doméstica: violencia de género

Pilar Carolina Castelao Legazpi2 y Cristina Polo Sevilla1

 

1 Psicóloga General Sanitaria. Doctoranda en Psicología de la Salud. Psicóloga Supervisora en IPSE – Intervención Psicológica Especializada. Madrid. España.
2 Psicóloga General Sanitaria. Psicóloga Experta en Intervención en Emergencias y Catástrofes. Psicóloga Supervisora en IPSE – Intervención Psicológica Especializada. Madrid. España.

 

PUNTOS CLAVE

  • La violencia de género es un fenómeno de enorme calado, que afecta no solo a la integridad física de las mujeres, sino al reconocimiento de su dignidad, que ataca a sus derechos fundamentales y socava el principio básico de igualdad entre hombres y mujeres, consagrado en nuestra Constitución.
  • La atención a la mujer que sufre violencia de género ha de ser integral e interdisciplinar, y prestar atención a los problemas físicos/psíquicos/sociales.
  • Los profesionales sanitarios (incluidos los TES) hemos de actuar con responsabilidad ante el problema de la violencia de género, además de respetar a la mujer y sus derechos, no hemos de olvidar que detrás de una agresión hay un problema complejo con graves repercusiones en la salud, y que exponernos a estas situaciones también puede afectar a nuestra salud física y mental.

 

 

TÉCNICOS EN EMERGENCIAS SANITARIAS Y VIOLENCIA DE GÉNERO

Los Técnicos en Emergencias Sanitarias (TES) «desempeñan una labor fundamental en los sistemas de emergencias extrahospitalarias» y son «la figura cuantitativamente más importante en las emergencias extrahospitalarias»1. Dentro de esta atención sanitaria urgente, los TES pueden presenciar agresiones físicas, sexuales o psicológicas, por lo que es necesario conocer cómo actuar en estos casos. Además, las víctimas de violencia de género pueden solicitarles asesoramiento cuando son atendidas.

 

La violencia de género es un fenómeno de enorme calado que afecta no solo a la integridad física de las mujeres sino al reconocimiento de su dignidad, que ataca a sus derechos fundamentales y socava el principio básico de igualdad entre hombres y mujeres, consagrado en nuestra Constitución2. La Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, que surgió de la necesidad de hacer frente a la elevada incidencia de las agresiones sobre las mujeres en nuestro contexto, determina las medidas de sensibilización, prevención, detección e intervención en diferentes ámbitos3.

 

La violencia de género incluye además de la violencia ejercida en el ámbito familiar por la pareja, expareja u otros hombres del entorno, la mutilación genital femenina, el acoso sexual, las agresiones y los abusos sexuales contra mujeres, el tráfico o el favorecimiento de la inmigración clandestina de las mujeres con fines de explotación sexual y la inducción a una mujer a ejercer la prostitución4. No obstante, en este artículo vamos a hacer referencia a la detección y el manejo de casos de violencia de género en el ámbito familiar, por ser la que más a menudo se encuentran los TES (fig. 1).

 

 

FIGURA 1.  La violencia de género en el ámbito familiar es la más frecuente y los TES han de detectar, atender inicialmente a la víctima y dar continuidad a su cuidado.

 

 

El principal objetivo de los TES en relación con la violencia de género en el ámbito familiar es detectarla, dar la mejor atención en el momento de contacto con la víctima y garantizar la continuidad de su cuidado. En este artículo, se pretende dotar a los profesionales de herramientas para la detección, atención y aproximación a una valoración psicológica en urgencias extrahospitalarias en casos de violencia contra la mujer.

 

DETECCIÓN Y ACTUACIÓN ANTE CASOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO POR PARTE DE LOS TÉCNICOS EN EMERGENCIAS SANITARIAS

Es fundamental tener en cuenta ciertos indicadores que nos han de hacer sospechar que la persona a la que asistimos puede estar sufriendo violencia de género. Será importante para ello mantener una actitud de alerta y prestar atención a los signos y síntomas que pueden hacer pensar que la persona sufre malos tratos y generar un clima de confianza adecuado.

 

El Protocolo común para la actuación sanitaria ante la violencia de género del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (2012)7 nos muestra una serie de dificultades que pueden surgir a la hora de identificar la violencia de género. Conocerlas es de enorme importancia para el correcto desempeño de nuestra actividad como TES (tabla 1).

 

 

TABLA 1.  Dificultades para detectar la violencia de género.

 

 

SAMUR-Protección Civil (2020)5 recoge en su Manual de Procedimientos algunos signos que como TES podemos encontrarnos y que nos deben alertar, como son: el uso repetitivo de los servicios de urgencias, el abuso de alcohol, psicofármacos u otras drogas, los intentos de suicidio y las lesiones frecuentes, entre otros. Además, dicho manual también establece que la sola presencia de alguno de estos indicadores el TES lo ha de valorar como un riesgo vital grave para la víctima:

  • La mujer declara temer por su vida.
  • Los episodios de violencia se producen también fuera del domicilio.
  • Su pareja se muestra violento con sus hijos (fig. 2).
  • Su pareja se muestra violento con otras personas.
  • Su pareja ha sometido a la mujer a actos de violencia sexual.
  • Su pareja amenaza con suicidarse, matarla o matar a los hijos.
  • La frecuencia y gravedad de los episodios de violencia se han intensificado.
  • Su pareja abusa de drogas, especialmente aquellas que agudizan la agresividad (alcohol, cocaína, etc.).
  • La mujer tiene planeado abandonarle o divorciarse en un futuro cercano por cualquiera de los motivos anteriores.
  • La pareja conoce que la mujer ha recurrido a ayuda exterior para poner fin a la violencia.
  • Su pareja o expareja la sigue o acosa.
  • La mujer ya ha denunciado lesiones graves.
  • La pareja dispone de armas en casa.
  • La pareja o expareja ha amenazado a amigos o parientes de la mujer.

 

 

FIGURA 2.  Los menores presentes también han de recibir asistencia, y la violencia hacia ellos es un factor de riesgo vital grave que siempre ha de evaluarse.

 

 

Siguiendo las recomendaciones de SAMUR-Protección Civil (2020)5, SUMMA 112 (2021)6 y del Protocolo común para la actuación sanitaria ante la violencia de género del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (2012)7, a continuación, se recoge una síntesis del conjunto de actuaciones que se espera que posibiliten una atención integral en las urgencias extrahospitalarias a mujeres que sufren violencia por parte de su pareja o expareja. Estas incluyen:

  1. Cuando te sea notificada la situación de amenaza o grave riesgo, avisa de inmediato a la Policía. Probablemente, ya haya sido movilizada, ya que, desde el mismo momento en que tengan conocimiento de hechos que pudieran ser constitutivos de infracción penal en materia de violencia de género y doméstica, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad actuarán en cumplimiento con su Protocolo de Actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y de Coordinación con los Órganos Judiciales para la Protección de las Víctimas de Violencia Doméstica y de Género (2005)8. Darán atención preferente a la asistencia y protección de las mujeres que han sido objeto de comportamientos violentos en el ámbito familiar y atenuarán, en la medida de lo posible, los efectos de dicho maltrato. Asimismo, habrán de recoger la denuncia, elaborar el atestado y proporcionar la protección de la mujer, incluyendo la detección del agresor, el control de que se cumple la orden de alejamiento si está establecida, etc.
  2. Tras sufrir una agresión y al llegar al lugar donde haya ocurrido, lleva a la persona de inmediato al centro sanitario más cercano. Intenta que explique lo ocurrido, ya que se la orientará y se registrarán las lesiones en el informe médico-clínico. En España, existe la obligación legal de poner en conocimiento de la autoridad judicial la existencia de lesiones ante la constatación de malos tratos, obligación que se cumple mediante la notificación al juzgado del parte de lesiones e informe médico que lo acompaña, informando previamente a la mujer afectada de la remisión de este y registrándolo en la historia clínica. En aquellos casos en que la mujer se niegue a denunciar y el personal sanitario tenga fundadas sospechas de la existencia de malos tratos físicos o psíquicos (no exista constatación clara del origen de las lesiones como para poder emitir el correspondiente parte de lesiones), se tendrá que comunicar a la Fiscalía dicha situación, tal como establece el precepto legal. La Fiscalía decidirá, con base en los indicios que se puedan aportar o ampliar, cuál es la situación procesal adecuada.
  3. Protege y asiste. Mientras estés con la mujer, asegúrate de que el agresor no la puede escuchar ni ver. Procura ser un apoyo en el establecimiento de un plan de seguridad. Describe el estado emocional a consecuencia de lo vivido, la existencia de sintomatología ansiosa o depresiva, si identificas ideas de suicidio o síntomas de estrés agudo. En caso necesario, se ha de valorar la posibilidad de su traslado a psiquiatría. Establece criterios: riesgo autolítico, planificación, abandono sin apoyo social efectivo, descompensación de estados psicopatológicos graves y previos, para ella o el entorno. Realiza una breve valoración de la red de apoyo social. Si es posible, explora la presencia de personas cercanas que puedan asistir, apoyar o acoger a la mujer en caso de necesidad. Pregúntale al respecto. No adoptes actitudes excesivamente proteccionistas. Ayuda a la mujer a que pueda entender lo que está sucediendo, descubre qué está dispuesta a hacer para modificar su situación e incentiva que participe de forma activa en la búsqueda de soluciones para ella. Infórmala del riesgo detectado y ayuda a que tome consciencia de este. Valora el riesgo: pregúntale, por ejemplo, si ha sentido alguna vez miedo de su pareja o expareja. Da a su situación la importancia que tiene y no minimices los riesgos que corre. Valida la experiencia de la mujer y otórgale confianza. Respeta sus decisiones, aunque no las compartas. Si decide quedarse en el domicilio, ofrécele medidas que ella pueda adoptar para protegerse, por ejemplo, identificar a las personas a las que podría acudir de su red de apoyo y realizar un plan de seguridad (que incluya acudir a un centro de emergencia de acogida), números de teléfono (016 en el ámbito nacional, 112, etc.).
  4. Recuerda que el objetivo es la asistencia y la derivación de la persona a la red asistencial. Procura facilitar la entrada para el acceso posterior a los servicios/programas de derivación. Una vez proporcionada la atención y los cuidados asistenciales, realiza las actuaciones de información y derivación oportunas en función del caso, de acuerdo con los protocolos sanitarios e interinstitucionales existentes en tu comunidad autónoma. Adapta el lenguaje al nivel de comprensión de la mujer sobre el momento de su proceso de cambio (puede que todavía no sea consciente de que está sufriendo violencia de género o tal vez ya sea plenamente consciente; adáptate a su proceso). Escucha el relato sin interrupciones ni juicios de valor. Informa a la mujer acerca de sus derechos y de los recursos con los que puede contar. Dile que tiene derecho a recibir información, asesoramiento, atención de emergencia, de apoyo, de acogida y recuperación integral a través de los servicios, organismos u oficinas de las Administraciones Públicas. Indícale también que existen recursos sociales, laborales, de igualdad de oportunidades, jurídicos, policiales, etc. Hazle saber que hay diferentes recursos que integran los circuitos de intervención y apoyo a la mujer que sufre violencia de género y sus hijos, que varían dependiendo de la población en la que resida. En la tabla 2 se ofrece un listado de recursos útiles para proteger a la mujer víctima de violencia de género. No recomiendes nunca terapia de pareja o mediación familiar, pero sí terapia psicológica individual. Puedes tratar de promover su participación en grupos terapéuticos o de desarrollo personal, tanto en los centros de salud como en los servicios especializados. No crees la expectativa de que todo lo resolverá la institución.
  5. Trata de favorecer la toma de conciencia, por parte de la mujer, de la situación real que tiene con respecto a ser víctima de violencia. Intenta favorecer la toma de conciencia del riesgo vital, en caso pertinente. Ayúdale a que ponga palabras a su situación, a sus estados emocionales y sentimientos, para una mejor comprensión de estos.
  6. Ayúdale a identificar sus pensamientos, percepciones o creencias sobre la violencia ejercida y que impiden o dificultan tomar decisiones sobre la situación de riesgo hacia ella y hacia los menores u otras personas que estén a su cargo, si los hubiese.
  7. Evita la victimización secundaria y la revictimización, es decir, procura no provocar un sufrimiento añadido como profesional encargado de prestar atención a la víctima.
  8. Valora la posibilidad de malos tratos a otros miembros de la familia. Si hay menores, trata de desculpabilizar su sentimiento de fracaso como madre. Explica el papel activo y determinante que tiene en el bienestar de sus hijos. Procura que cuando la mujer exponga su relato de la violencia a diferentes profesionales (interponiendo una denuncia, ante una consulta médica, etc.), no haya menores presentes. Si no se puede evitar, se explicará al niño quién es cada profesional, adaptándose a su nivel de comprensión. No minimices ni restes importancia sobre lo ocurrido como estrategia de protección. No disimules. Debe haber congruencia entre el lenguaje verbal y no verbal cuando interactuemos con el posible hijo. Además de lo anterior, con los niños, evita dar información falsa sobre su progenitor o la situación (p. ej., no le digas «a papá no le pasará nada»). No proporciones valoraciones negativas sobre ningún progenitor. Procura valorar los actos y las conductas, no las personas. No magnifiques ni minimices el estado emocional de los menores. Explica a la mujer que sus hijos son víctimas como ella y que, por lo tanto, pueden encontrarse mal y también superar la situación.
  9. Con posibles espectadores de la situación de violencia de género. Advierte acerca de la especial atención que deben tener otras figuras cercanas al menor (familiares, amigas, etc.) y a las conversaciones entre adultos que los menores puedan escuchar. Oriéntales, si es posible, a que eviten que el niño asuma el rol de cuidador de la madre y a que no hagan uso de frases del tipo «tienes que cuidar de tu madre».
  10. Manifiesta una oposición clara a la violencia machista. Deja claro que el autor de las agresiones es responsable de sus actos y de sus consecuencias.

 

 

TABLA 2.  Guía de recursos para víctimas de violencia de género (Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, 2012).

 

 

Recuerda que la atención ha de ser integral e interdisciplinar, y atender a los problemas físicos/psíquicos/sociales de la víctima.

 

Se sugiere además tomar de referencia el algoritmo de atención en caso de violencia de pareja de la OMS9 (fig. 3).

 

 

FIGURA 3.  Propuesta de la Organización Mundial de la Salud de atención en caso de violencia de pareja.

 

 

Como TES tendremos que realizar apoyo de primera línea y, en este sentido, es útil que subrayemos el modelo ANIMA planteado por la OMS, el cual hace referencia a las siguientes tareas:

  • Atención al escuchar. Escucha atentamente a la mujer con empatía.
  • No juzgar y validar. Demuestra a la mujer que la comprendes, que la crees y que no la juzgas. Asegúrale que ella no tiene la culpa de lo sucedido.
  • Informarse sobre las necesidades y preocupaciones. Evalúa y responde a las diversas necesidades y preocupaciones que la mujer tenga: emocionales, físicas, sociales y prácticas (p. ej., el cuidado de los hijos).
  • Mejorar la seguridad. Analiza con ella un plan para que la mujer se pueda proteger a sí misma a partir de ese momento, en caso de que los episodios de violencia se repitan.
  • Apoyar. Apoya a la mujer para que reciba la información, los servicios y el respaldo social que necesita.

La OMS (2014)10 hace también una serie de recomendaciones, que recoge el documento Atención de salud para las mujeres que han sufrido violencia de pareja o violencia sexual, sobre qué se debe hacer y qué no para escuchar de una manera activa (tabla 3).

 

 

TABLA 3.  Recomendaciones de la OMS sobre qué se debe hacer y qué no para escuchar de una manera activa.

 

 

CONSIDERACIONES FINALES

Los profesionales sanitarios hemos de actuar con responsabilidad ante el problema de la violencia de género, además de respetar a la mujer y sus derechos, sin olvidar que detrás de una agresión hay un problema complejo con graves repercusiones en la salud11.

 

La enorme exigencia emocional que supone para el TES enfrentarse a este tipo de situaciones hace que sea especialmente importante extremar la autoprotección del profesional y analizar su autocontrol emocional, para evitar así que las situaciones vividas en el ámbito laboral afecten al ámbito personal.

 

Te recomendamos que valores la posibilidad de solicitar ayuda médico-psicológica experta en aquellos casos en los que sea necesario para prevenir o evitar así consecuencias adversas mayores para tu salud física y mental.

 


 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Martínez-Isasi S, Rodríguez-Lorenzo MJ, Vázquez-Santamariña D, Abella-Lorenzo J, Castro DJ, Fernández D. Perfil del técnico de emergencias sanitarias en España. Rev Esp Sal Púb 2017;91 [consultado 5 de mayo de 2021]. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1135-57272017000100213&lng=es.
  2. Constitución Española. Boletín Oficial del Estado, 29 de diciembre de 1978, núm. 311, p. 29.313-424.
  3. Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Genero, 2004 [consultado 30 de junio de 2021]. Disponible en: https://www.boe.es/buscar/pdf/2004/BOE-A-2004-21760-consolidado.pdf
  4. Ley 5/2005, de 20 de diciembre, integral contra la violencia de género de la Comunidad de Madrid, 2021 [consultado 29 de junio de 2021]. Disponible en: https://www.boe.es/buscar/pdf/2006/BOE-A-2006-3667-consolidado.pdf
  5. SAMUR-Protección Civil. Manual de Procedimientos: Asistencia psicológica en violencia de género, 2020 [consultado 29 de junio de 2021]. Disponible en: https://www.madrid.es/UnidadesDescentralizadas/Emergencias/Samur-PCivil/Samur/ApartadosSecciones/01_AcercaSAMURProteccionCivil/Ficheros/manualSamur.pdf
  6. SUMMA 112. Secciones: Violencia de Género, 2021 [consultado 29 de junio de 2021]. Disponible en: https://www.comunidad.madrid/hospital/summa112/ciudadanos/violencia-genero
  7. Protocolo común para la actuación sanitaria ante la Violencia de Género. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, 2012 [consultado 30 de junio de 2021]. Disponible en: https://violenciagenero.igualdad.gob.es/profesionalesInvestigacion/sanitario/docs/PSanitarioVG2012.pdf
  8. Protocolo de Actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y de Coordinación con los Órganos Judiciales para la Protección de las Víctimas de Violencia Doméstica y de Género. Gobierno de España, 2005 [consultado 30 de junio de 2021]. Disponible en: https://violenciagenero.igualdad.gob.es/profesionalesInvestigacion/juridico/protocolos/docs/Protocolo_Actuacion_Fuerzas_Cuerpos_Seguridad_Coordinacion_Organos_Judiciales.pdf
  9. Organización Mundial de la Salud (WHO). Propuesta de la Organización Mundial de la Salud de atención en caso de violencia de pareja. 2002 [consultado 17 de septiembre de 2021]. Disponible en: https://www.who.int/violence_injury_prevention/violence/world_report/es/summary_es.pdf
  10. Atención de salud para las mujeres que han sufrido violencia de pareja o violencia sexual. Manual clínico, 2014. OPS/FGL/16-016 [consultado 17 de septiembre de 2021]. Disponible en: https://iris.paho.org/bitstream/handle/10665.2/31381/OPSFGL16016-spa.pdf?ua=1
  11. López Ventura M. Violencia de género y emergencias sanitarias: buscando la mejor atención para las víctimas, Zona TES 2013;2(3) [consultado 17 de septiembre de 2021]. Disponible en: /es/revista-zona-tes/menu-revista/numeros-anteriores/vol-2--num-3--julio-septiembre-2013/articulos/violencia-de-genero-y-emergencias-sanitarias-buscando-la-mejor-atencion-para-las-victimas.aspx

 

 

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