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Zona TES - Revista de formación para Técnicos en Emergencias Sanitarias

 
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VEHÍCULOS Y EQUIPAMIENTOS

¿Los asientos del futuro nos podrían ayudar en el rescate?

Sergio de Rico Herrero

Ingeniero. Ingenciber SA. Madrid. España.

Todo el personal sanitario de emergencia conoce las dificultades del rescate de las víctimas de los accidentes de tráfico. Inmovilizar al herido con un collarín y un chaleco y extraerlo del vehículo consume la mayor parte del tiempo de intervención, y el retraso que produce va en detrimento de las posibilidades de supervivencia del paciente. Para optimizar el tiempo invertido a la vez que se garantiza la correcta manipulación del paciente, se precisan otros medios técnicos que faciliten esta labor.

La seguridad pasiva protege a los ocupantes de un vehículo durante el impacto primario (vehículo-objeto) y el impacto secundario (cuerpo-habitáculo), pero no puede impedir las consecuencias del impacto terciario (traumatismos en órganos internos). La seguridad automovilística actual finaliza cuando el vehículo se detiene tras sufrir un accidente. El balance global anual de los accidentes de tráfico supone 1.200.000 muertos y 40.000.000 de heridos.

Al detectar esta necesidad surge el concepto de “seguridad post-accidente”: reducir el tiempo de actuación de los servicios de emergencias facilitando su labor para así ofrecer a las víctimas una mayor posibilidad de supervivencia y una minimización de sus secuelas.

Este concepto se materializa en la solución técnica que se denomina “e-Rescue®”: los asientos especiales del vehículo disponen en su interior de todo el material necesario para inmovilizar al paciente contra su propio asiento (fig. 1) y, posteriormente, se separa el respaldo del asiento para extraerlo del vehículo usándolo como camilla primaria (fig. 2). De esta forma, el respaldo se convierte en un elemento para la inmovilización del paciente y para trasladarlo hasta la camilla de la ambulancia (fig. 3). El tiempo de rescate se reduce así a la mitad.

 

 

Figura 1. Sistema incorporado al asiento de los vehículos para la inmovilización y extracción de los heridos en caso de accidente, que evita lastimar a las víctimas o agravar las lesiones ya producidas.

 

Figura 1. Sistema incorporado al asiento de los vehículos para la inmovilización y extracción de los heridos en caso de accidente, que evita lastimar a las víctimas o agravar las lesiones ya producidas.


Figura 2.  El respaldo del asiento del vehículo hace la función de camilla primaria.

Figura 2. El respaldo del asiento del vehículo hace la función de camilla primaria.

 

Figura 3.  La utilización del respaldo como camilla primaria permite el traslado de la víctima a la ambulancia.

Figura 3. La utilización del respaldo como camilla primaria permite el traslado de la víctima a la ambulancia.

 

 

Principales características del sistema “e-Rescue®

  • Es un dispositivo individual, integrado e imperceptible.
  • No es necesario trasladar ningún material adicional.
  • Está disponible desde el primer momento para su utilización por parte de cualquier interviniente cualificado.
  • Evita tener que mover al paciente para inmovilizarlo: no hay que introducir nada entre la espalda del paciente y el respaldo, es el propio respaldo lo que se utiliza como superficie rígida para la inmovilización. Se previene el riesgo de provocar o agravar una lesión medular por una mala movilización.
  • Resulta mucho más seguro y rápido que los chalecos actuales. La sujeción principal se realiza a nivel de las ingles y de las axilas (fig. 4), a nivel abdominal solo hay una faja elástica, en comparación con el chaleco, ninguno de estos elementos aumenta la presión en el abdomen y en la caja torácica, no comprometiendo por tanto ni la respiración ni la circulación. De esta forma también es aplicable con personas obesas o mujeres embarazadas.
  • Facilita la maniobrabilidad dentro del vehículo accidentado. Al liberar el respaldo del asiento es mucho más fácil maniobrar con el paciente en el interior del habitáculo. Se puede sacar al paciente por cualquier puerta del vehículo.
  • Ofrece la posibilidad de retirar los respaldos de los asientos no ocupados para aumentar el espacio de trabajo en el interior del vehículo.
  • El propio respaldo hace las veces de camilla primaria y permite el traslado directo a la ambulancia, se prepara la camilla doblando la colchoneta a la mitad y el respaldo queda alineado con ella. El paciente queda apoyado en plano.
  • Muy útil en accidentes con varias víctimas: cada víctima dispone de su propio sistema de inmovilización y extracción. Esto resulta clave si se instala en todos los asientos de un autobús.
  • Permite inmovilizar, extraer y trasladar al paciente de la forma más rápida y segura.

Figura 4.  La sujeción principal se realiza a nivel de las ingles y de las axila.

Figura 4. La sujeción principal se realiza a nivel de las ingles y de las axilas.

 

 

 

Protocolo de actuación (mínimo 3 intervinientes)

Se ubica una persona detrás del paciente, abre la solapa de la parte posterior del respaldo y saca el collarín cervical. La inmovilización del paciente prosigue yendo de arriba hacia abajo, se inmoviliza la cabeza contra el reposacabezas con la ayuda de dos barboquejos, se fija el tórax con sendas cinchas que pasan por debajo de las axilas y se cruzan hacia el hombro opuesto, se fijan las caderas con sendas cinchas que pasan por la ingles y retornan hacia su propio lado y, por último, se fija el abdomen con una faja elástica que no oprime. Después queda poner dos cinchas adicionales que rodean al paciente a nivel de hombros y de caderas, y que sirven para poder manipularlo. Se libera el respaldo accionado un dispositivo especial a nivel de los anclajes y se desplaza al paciente hacia atrás con la ayuda de dos tiradores posteriores unidos a la estructura del respaldo. Una vez que las piernas salgan en recto de debajo del salpicadero, se moviliza al paciente para extraerlo por la puerta más adecuada. Se traslada al paciente con una persona a cargo de las piernas y dos más, uno a cada lado del respaldo, que sujetan al paciente mediante las cinchas adicionales que se fijaron en el último paso. Se transfiere al paciente a la camilla de la ambulancia debidamente preparada tras plegar su colchoneta.

 

Alternativa en caso de fractura en la clavícula

Si el paciente presenta una fractura en la clavícula, las cinchas superiores se introducen por las axilas pero no se cruzan por delante del tórax, sino que van directamente hacia la parte superior del hombro del mismo lado (fig. 5).

 

Utilización de las cinchas dependiendo de si hay o no fractura de clavícula.

Figura 5. La sujeción principal se realiza a nivel de las ingles y de las axila.

 


Conclusiones
Se han realizado estudios con los expertos del SUMMA 112, del SAMUR de Madrid y del Servicio de Emergencias de Ciudad Real. Igualmente se encargó un informe técnico a ASEPA (Asociación Española de Profesionales de la Automoción) para conseguir la recomendación escrita del director de la Dirección General de Tráfico. El conjunto de estudios avala que la implantación de los sistemas de seguridad post-accidente conseguiría reducir 1/3 el tiempo de traslado al hospital de las víctimas de los accidentes de tráfico. Esto se traduce en una reducción del 50% de las consecuencias de la siniestralidad vial, tanto en número de muertos como de heridos. Es decir, el potencial global anual indica que se podrían salvar 500.000 vidas y evitar 15.000.000 de lesiones.

 

 

 


 

 

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