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Zona TES - Revista de formación para Técnicos en Emergencias Sanitarias

 
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CÓMO SE USA…

Manejo del compresor torácico LUCAS

Jordi Guiu Rosa1 y Francesc Carmona Jiménez2

1 Técnico en Transporte Sanitario. Sistema d’Emergències Mèdiques. Barcelona. España.

2 Médico. Sistema d’Emergències Mèdiques. Barcelona. España.

La muerte súbita puede afectar a cualquier persona, en cualquier lugar y en cualquier momento. Cada año se atienden en Europa1 entre 17 y 53 paradas cardiorespiratorias (PCR) extrahospitalarias por cada 100.000 habitantes.

La supervivencia y la calidad de vida de un paciente que ha sufrido una PCR en el entorno extrahospitalario están muy ligadas al tiempo de respuesta y a la calidad de las maniobras de resucitación cardiopulmonar (RCP) que se efectúen2. El European Ressusitacion Council (ERC) recomienda efectuar compresiones torácicas de gran calidad, con las mínimas interrupciones posibles3. Un reanimador puede realizar maniobras de calidad en los primeros 2 minutos, disminuyendo su efectividad a medida que transcurre el tiempo4,5.

Con el paso de los años, han sido varios los dispositivos de compresiones torácica mecánica que se han ido desarrollando6, entre ellos el LUCASTM 2 (Lund University Cardiac Assist System).

El LUCASTM 2 es un dispositivo diseñado para realizar compresiones torácicas de gran calidad, con la ventaja añadida de liberar a un reanimador. Obviamente, al ser una máquina es inmune al estrés y a la fatiga, asegurando unas compresiones torácicas óptimas durante toda la reanimación. En comparación con la RCP manual, este dispositivo mejora diferentes parámetros, como el valor de CO2 espirado7 o el flujo sanguíneo cerebral8,9, sin que se observen más lesiones asociadas a su uso10. Su peso relativamente ligero (7,8 kg) lo convierte en un dispositivo ideal para la atención a pacientes que han sufrido una muerte súbita en el medio extrahospitalario.

El LUCASTM 2 está basado en un mecanismo de pistón con una ventosa que se sitúa en el centro del pecho, aproximadamente en el punto donde se colocaría el talón de la mano. El aparato ejerce la fuerza necesaria para comprimir el tórax unos 5,2 cm a un ritmo de 102 compresiones por minuto, y gracias a su ventosa descomprime el tórax activamente, generando un mecanismo de bomba torácica. El pistón recibe la energía de una batería de ion de litio recargable situada en su parte superior, con una autonomía de unos 45-50 minutos que se refleja mediante un indicador situado junto a la botonera, con tres leds que se apagan a medida que la batería se descarga, iluminándose el último en naranja cuando la batería está próxima a agotarse (fig. 1). La batería puede cargarse con el dispositivo en funcionamiento mediante un cargador a 220V que viene de serie con el dispositivo, por lo que no suele ser necesaria una batería suplementaria. En caso de que sea necesario cambiar la batería, el dispositivo memoriza los parámetros a los que estaba ajustado durante 60 segundos, una vez superado ese tiempo el LUCASTM 2 se reiniciará al colocar la nueva batería.

 

 

Figura 1.  Botonera del LUCASTM 2.

Figura 1.  Botonera del LUCASTM 2.

 

 

El LUCASTM 2 no requiere un mantenimiento específico, si bien se recomienda una revisión anual del mismo. El dispositivo dispone de un coeficiente IP 43, según norma IEC 60529, su temperatura de funcionamiento se encuentra en el rango entre 0 y 40 °C y su temperatura de almacenamiento entre 0 y 70 °C. El LUCASTM 2 dispone de un ventilador incorporado que se activa para refrigerar el dispositivo al aumentar la temperatura como consecuencia del funcionamiento continuado, sin que el aparato aumente notablemente su temperatura exterior.

El uso de este dispositivo está indicado en aquellos pacientes que han sufrido una PCR en los que estén indicadas las maniobras de RCP, tanto para el tratamiento de la PCR en el lugar en que ha ocurrido como para el traslado del paciente al hospital en situaciones potencialmente reversibles, no tratables en el medio extrahospitalario. Además, se utiliza en el traslado al hospital de los pacientes que no han sobrevivido a una PCR extrahospitalaria, y que podrían ser potenciales donantes en asistolia, para realizar compresiones torácicas durante el traslado al hospital y son numerosos los laboratorios de hemodinámica que lo utilizan para realizar compresiones torácicas durante el cateterismo cardíaco en pacientes en PCR secundaria a un infarto de miocardio.

El dispositivo es apto para pacientes que tengan un tórax con un diámetro antero-posterior entre 17 y 30,3 cm y una anchura menor de 45 cm, sin restricción de peso, lo que incluye a más del 95% de la población adulta y a la mayoría de adolescentes. Asimismo, puede utilizarse en mujeres embarazadas.

Una vez se confirma que el paciente se encuentra en PCR, se inician maniobras de RCP. Uno de los tres componentes de la dotación se encarga de preparar el LUCASTM 2, pulsando el botón de encendido al sacarlo de la bolsa. Una vez preparado, se detienen las maniobras y se coloca cuidadosamente el tablero amarillo con forma de banana bajo el paciente, colocándolo hasta que el borde superior quede por debajo de las axilas (fig. 2 y 3). Se continúan las compresiones torácicas mientras se prepara la parte superior del LUCASTM 2. De la parte superior del dispositivo, se tira de las anillas situadas en los brazos laterales para desbloquear los seguros. Primero se acopla el enganche situado más cerca del reanimador, y si es preciso detendremos nuevamente las maniobras de reanimación para acabar de acoplar el otro lateral. Se debe comprobar que ambas partes se encuentran bien fijadas tirando una vez hacia arriba.

 

 

Figura 2.  Colocación del tablero inferior.

Figura 2. Colocación del tablero inferior.

 

 

Figura 3.  Colocación del dispositivo y encaje de las patillas laterales.

Figura 3. Colocación del dispositivo y encaje de las patillas laterales.

 

 

 

El dispositivo tras encenderse queda en posición de “AJUSTE” y con dos dedos se situará la ventosa en el punto concreto de compresión (fig. 4). Una vez verificada la correcta colocación, se debe pulsar el botón 2 que fija el pistón en la posición deseada y posteriormente el botón 3, que inicia las compresiones . Este botón tiene dos opciones según se ventile al paciente con la vía aérea aislada (“continuo”) o no (“30:2”).

 

 

Figura 4.  Ajuste de la ventosa con dos dedos.

Figura 4. Ajuste de la ventosa con dos dedos.

 

 

 

Cuando el paciente esté siendo ventilado con bolsa resucitadora y cánula de Guedel, o algún dispositivo supraglótico (mascarilla laríngea, Fastrach®) el LUCASTM 2 se mantendrá en funcionamiento en el modo 30:2. Cada 30 compresiones el dispositivo se detendrá durante 4 segundos para permitir las dos ventilaciones. Si se decide intubar al paciente mediante laringoscopia o a través de la mascarilla Fastrach® (maniobra que debería realizarse sin parar las compresiones), una vez intubado se pulsará el botón de compresiones continuas sin necesidad de detener el LUCASTM 2 y se mantendrá en funcionamiento mientras dure la resucitación. Únicamente se pulsará el botón de pausa para los análisis del ritmo, ya sea mediante un desfibrilador externo automático o un desfibrilador manual, y la verificación de pulso cuando proceda, continuando las compresiones inmediatamente después del análisis, aunque se indique una desfibrilación.

Una de las grandes ventajas del LUCASTM 2 es que se puede desfibrilar al paciente sin tener que detener las compresiones torácicas, lo que mejora la tasa de recuperación de la circulación espontánea de la desfibrilación11. Si se decide el traslado del paciente durante el periodo de la resucitación, con el dispositivo en funcionamiento, deberá mantenerse en posición horizontal en la medida de lo posible. El LUCASTM 2 dispone de una cinta que se fija al dispositivo y pasa por detrás del cuello del paciente que evita que el dispositivo se desplace en dirección al abdomen cuando se inclina al paciente elevando la cabeza. Aún así, la mejor opción es mantener al paciente en posición horizontal o casi horizontal, ya que el desplazamiento del pistón en funcionamiento podría lesionar al paciente.

Una vez en la ambulancia, el dispositivo no necesita una fijación específica, ya que queda fijado al paciente (fig. 5), que debe sujetarse de forma estándar con las correas de sujeción de la camilla. El LUCASTM 2 ha sido probado en un crash test con una ambulancia a 30 km/h sin que el dispositivo se desanclase del paciente. Durante la conducción de la ambulancia únicamente es necesario seguir las mínimas normas de la fisiopatología del transporte, conocidas por todos los técnicos en emergencias sanitarias.

 

 

Figura 5.  Colocación de la banda de cuello para evitar el desplazamiento del LUCAS<sup>TM </sup>2.

Figura 5.  Colocación de la banda de cuello para evitar el desplazamiento del LUCASTM 2.

 

 

 

El uso del dispositivo LUCASTM 2 se ha ido generalizando en el mundo desde el lanzamiento de su primera versión (alimentada por gas a presión) en 2002. Actualmente Sistemas de Emergencias, Servicios de Urgencias y laboratorios de hemodinámica de todo el mundo, desde Estados Unidos a Qatar, pasando por toda Europa lo utilizan. En España también su uso se ha ido generalizando por los Sistemas de Emergencias, si bien el Sistema d’Emergències Mèdiques de Catalunya (SEM) y el SUMMA madrileño fueron los pioneros en su uso, inicialmente como compresor torácico en los programas de donación parado y tanto Mateos et al del SUMMA como Carmona et al del SEM han publicado en revistas científicas sobre su uso, tanto en programas de donación en asistolia como en pacientes en PCR9,12-4. Actualmente se están llevando a cabo diferentes ensayos clínicos en España y Europa para evaluar la eficacia del LUCASTM 2.

En conclusión, el dispositivo LUCASTM 2 es un compresor torácico que permite realizar una RCP de calidad en las diferentes situaciones que se pueden presentar durante una parada cardiaca. De fácil colocación y manejo, su uso se ha ido extendiendo desde su introducción en el año 2002 por todo el mundo con resultados prometedores.

 

 

Puntos clave
  • El dispositivo LUCASTM 2 es un compresor torácico mecánico que permite asegurar compresiones torácicas de gran calidad durante toda la resucitación cardiopulmonar, mejorando parámetros como el flujo cerebral o el valor de CO2 al final de la espiración respecto a las compresiones manuales, sin un mayor número de lesiones.
  • El LUCASTM 2 está indicado en todos los intentos de resucitación en que las maniobras de RCP estén indicadas, así como en el traslado al hospital de pacientes que pueden ser potenciales donantes en asistolia.
  • Consta de 2 partes, un tablero en forma de banana que se coloca bajo la espalda del paciente y de un arco con un pistón que se ajusta al tablero inferior, permitiendo la compresión y descompresión activa del tórax, generando un mecanismo de bombeo torácico.
  • Una vez colocado, se ajusta la altura del pistón hasta colocarlo en contacto con la pared torácica y se pone en funcionamiento el dispositivo, que debe mantenerse sin interrupciones durante toda la resucitación.

 

 

 


 

Bibliografía

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  2. Wik L, Steen PA, Bircher NG, Quality of bystander cardiopulmonary resuscitation influences outcome after prehospital cardiac arrest. Resuscitation. 1994;28:195-203.
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  10. Smaeckal D, Johanson J, Huzevka T, Rubertson S. No difference in autopsy detected injuries in cardiac arrest patients treated with manual chest compressions compared with mechanical compressions with the LUCAS device—A pilot study. Resuscitation. 2009;80:1104-7.
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