ZONA TES.  REVISTA DE FORMACIÓN PARA TES

Buscar:

Zona TES - Revista de formación para Técnicos en Emergencias Sanitarias

 
Volver al sumario

SALUD DEL INTERVINIENTE

Los guantes de protección como barrera ante riesgos biológicos en emergencias extrahospitalarias

Sergio García Couso


Técnico en Emergencias Sanitarias. Coordinador del Servicio de Emergencias Municipal y Protección Civil. Boadilla del Monte. Madrid. España.


La utilización de guantes constituye –entre otras cosas– una medida de prevención primaria frente al riesgo biológico, y es el método de barrera más importante para prevenir la contaminación cuando nuestras manos entran en contacto con material biológico con gran potencial infeccioso (sangre, membranas mucosas, fluidos corporales, secreciones, etc.).

 

También hay que tener en cuenta que este método de barrera no solo sirve para que el personal interviniente no se contagie de enfermedades biológicas, sino que el uso de guantes también reduce la probabilidad de transmitir al paciente microorganismos durante la intervención.

 

Este tipo de guantes deben garantizar varias características, como flexibilidad, impermeabilidad, sensibilidad máxima y resistencia, según la normativa UNE-EN 455:2001 y UNE-EN 374 1-2-3:2004/AC:2006.

 

Aunque estos guantes tienen que presentar gran resistencia a la rotura y al corte, según la normativa UNE anteriormente nombrada, esto no impide que se produzcan pinchazos con una aguja, un catéter, etc.; sin embargo, está demostrado que en el caso de un accidente por pinchazo, el uso de guantes reduce al menos el 50% la sangre transferida a la persona que ha sufrido el accidente en comparación con alguien que no los lleva.

 

 

Cuándo se deben usar los guantes de protección

 

Por regla general, el personal sanitario que trabaja en emergencias extrahospitalarias debe usar siempre algún tipo de barrera o guante cuando trabaje en una intervención, ya sea de cara a la intervención directa con el paciente o en el apoyo a compañeros que estén trabajando con él.

 

Podemos destacar las siguientes situaciones como las fundamentales, donde siempre se deben usar los guantes:

  • Siempre que el sanitario presente cortes, heridas, erosiones o lesiones cutáneas.
  • Cuando se manipule al paciente.
  • Cuando se manipulen objetos, materiales o superficies contaminados con sangre, líquidos o fluidos biológicos.
  • Cuando se esté en contacto con residuos biosanitarios.
  • Cuando se realicen procedimientos o técnicas sanitarias en las que se produzca contacto con sangre, tejidos, líquidos y fluidos biológicos.
  • Cuando se realicen curas de heridas o cualquier otro tipo de procedimiento invasivo.
  • Cuando se esté en contacto con las mucosas o la piel no íntegra de un paciente.
  • Cada vez que cambiemos de paciente.
  • En procedimientos que conlleven técnicas estériles.
  • Al limpiar material utilizado durante la intervención.

 

Cómo se deben utilizar adecuadamente los guantes de protección

 

Los guantes de protección deben garantizar un nivel de eficacia protectora ante el riesgo que motiva su uso, y además no deberán ocasionar riesgos adicionales ni generar molestias que se opongan a su propia eficacia así como a su utilidad principal, como es la protección.

 

Cuando usemos un guante protector este debe adaptarse tanto al trabajo que se va a realizar como a la mano de la persona que lo va a utilizar, condiciones muy importantes para evitar roturas y desgarros. Para ello es imprescindible elegir bien la talla y el material adecuado según cada caso.

 

Si por un imprevisto desafortunado el guante sufre una rotura, perforación o desgarro, este debe ser retirado inmediatamente, hay que lavarse las manos y ponerse un nuevo par de guantes.

 

Es importante tener en cuenta lo siguiente:

  • Es necesario realizar una correcta higiene de las manos antes y después del usar guantes de protección, ya sea con agua y jabón o con productos desinfectantes con soluciones alcohólicas.
  • Cuando se usen guantes de protección, y para evitar roturas, perforaciones o desgarros de estos es conveniente quitarse anillos, relojes o cualquier otro abalorio que pudiera deteriorarlo.
  • Comprobar que el guante está sin usar y limpio antes de ponérselo.

 

Cuándo se deben cambiar los guantes de protección

 

La frecuencia de cambio de guantes de protección puede depender de varios factores:

  • La cantidad de sangre, líquidos o fluidos corporales que han estado en contacto con el guante protector.
  • La tarea que se vaya a ejercitar.
  • Posibles contactos con materiales cortantes que puedan haber deteriorado el guante protector.
  • Siempre que los guantes protectores se rompan, perforen o desgarren.
  • Cuando el procedimiento de trabajo lo exija (por ejemplo, técnicas estériles).
  • Cada vez que se examine a un paciente y se cambie a otro para examinarlo.
  • Después de haber tocado o manipulado material contaminado.
  • Cada vez que se realiza una técnica o procedimiento distinto aunque sea en el mismo paciente.

 

Contraindicaciones y efectos adversos que podemos encontrar cuando usamos guantes de protección

 

El uso reiterado de los guantes de protección puede producir varias afectaciones y alergias a la persona que los utiliza con asiduidad.

 

La alergia más común en las personas que utilizan ese tipo de guantes de protección es al látex, ya que el látex natural que se utiliza para la fabricación de este tipo de guantes de protección tiene un alto contenido en proteínas que sirven para estabilizar las partículas de goma y que se vehiculizan con el polvo que contiene el guante. Por este hecho se recomienda el uso de guantes sin polvo.

 

También podemos encontrar diferentes procesos alérgicos a los diferentes lubricantes que encontramos incorporados en los guantes de protección.

 

Debe tenerse en cuenta que estas contraindicaciones y alergias puede tenerlas tanto el personal que utiliza los guantes de protección como la persona a la que se va a atender y examinar.

 

Entre los efectos adversos que encontramos, los más frecuentes son los siguientes:


Dermatitis irritativa por contacto

Es la que se puede presentar con más frecuencia. Como peculiaridad podemos encontrar la aparición de zonas irritadas en la piel, sobre todo en las manos, normalmente por el efecto irritativo del lavado repetitivo de las manos, el uso de jabones y detergentes o por el efecto sobre la piel de aditivos químicos o el polvo añadido utilizados en la fabricación de los guantes de protección. Se trata de una reacción no inmunológica.

 

Alergia química al látex o hipersensibilidad retardada

Es una reacción inmunológica de hipersensibilidad retardada que suele aparecer en los miembros superiores (manos, brazos, etc.). Esta reacción aparece uno o dos días después de haber tenido contacto con los guantes de protección, y desaparece al cabo de unos días si no se vuelve a tener contacto con el guante de protección (alérgeno). Esta dermatitis alérgica está producida por los aditivos químicos que se utilizan para los guantes de protección fabricados con látex, como son los tuiranos, carbamatos, tiurea, etc., que se utilizan para dar flexibilidad y elasticidad al guante, o los antioxidantes que se utilizan para dar resistencia al látex.

 

Alergia proteica al látex o hipersensibilidad inmediata

Al igual que en el caso anterior, son también reacciones inmunológicas que produce la proteína del látex. Sus síntomas son picor, enrojecimiento y habones en la zona de contacto con el látex. Los síntomas aparecen entre 10 y 15 minutos después de haber estado en contacto con el producto. En este tipo de alergias al látex se pueden producir otros tipos de sintomatología, como rinitis y asma, así como cuadros de anafilaxia. En el personal sanitario, la alergia más común por uso de guantes de protección de látex es una urticaria.

 

 

Tipos de guantes de protección

 

En el mercado podemos encontrar una gran variedad de guantes. Los podemos clasificar por los distintos materiales de fabricación (látex, vinilo, nitrilo, neopreno, polietileno, etc.), por su esterilidad (estériles o no estériles), por su tamaño y por su grosor.

 

En la tabla 1 se presentan diferentes tipos de guantes y sus indicaciones.

 

 

Tabla 1. Algunos tipos de guantes. (Clic sobre la tabla para ampliar)

Tabla 1. Algunos tipos de guantes

 

 

Retirada de guantes de protección

 

Para la retirada de los guantes de protección tendremos que seguir los siguientes pasos:

 

1. Para la retirada del primero, se tomará el borde del guante por su cara externa y se le dará la vuelta completamente.

 

 

 

2. Se recogerá el guante usado y posiblemente contaminado con la mano en la que aún está puesto el otro guante.

 

 

 

3. Para la retirada del segundo guante, hay que cogerlo desde el borde como se hizo con el primero, sin soltar el que tiene agarrado en la mano, y hacer la misma operación que con el anterior, dejando el primer guante y la zona contaminada del segundo por la parte interna de este.

 

 

 

4. Una vez finalizada esta operación se deben desechar los guantes en el contenedor adecuado, según los procedimientos de cada servicio.

 

 

 

Una vez retirados los guantes se deben lavar y secar las manos.

 

 

 

Puntos clave

  • Sobre el uso de guantes de protección como barrera ante riesgos biológicos, hay que ser conscientes de su uso obligatorio, ya sea de cara a la intervención directa o al apoyo a compañeros que trabajan con el paciente.
  • Un uso reiterado de este tipo de guantes puede producir varias afecciones y alergias a la persona que los utiliza con asiduidad.
  • Hay que tener muy en cuenta los factores por los cuales deben cambiarse los guantes de protección.
  • El personal que trabaja en emergencias extrahospitalarias debe conocer las diferentes variedades de guantes, su protección, indicaciones y contraindicaciones.

 

 


 

Bibliografía recomendada

  • Alfaro K, Escudero E. Guía: Manipulación, colocación y retiro de guantes estériles [Internet]. DuocUc; Escuela de Salud [acceso 2/9/2014]. Disponible en: http://www.urgenciauc.com/duoc/ENS2100_Manipulacion_Guantes_Esteriles.pdf
  • Limón Cáceres, E. La importancia del lavado de manos y de utilizar guantes para evitar las infecciones cruzadas. Enferm Clin. 2008;18(4):220-2.
  • Cique Moya A. Cómo se utiliza correctamente el uniforme de protección en los equipos de protección NBQ. Zona TES. 2014;2(1):27-35.
  • Guía para la Prevención de la infección hospitalaria. Lavado de manos. Disponible en http://www.elcomprimido.com/FARHSD/PROTGUIAPREVENCIONINFECIONHOSPITALARIA.htm
  • Motilla E, Acebrón V. Protocolos de enfermería: higiene de las manos en el medio sanitario. Recomendaciones para el uso racional de los guantes. Madrid: Hospital Severo Ochoa, Fundación Jiménez Díaz y Hospital de la Princesa.
  • Norma UNE-EN 374 1-2-3:2004/AC:2006. Guantes de protección contra productos químicos y microorganismos.
  • Norma UNE-EN 420:1995. Requisitos generales para guantes.
  • Norma UNE-EN 455:2001. Guantes médicos de un solo uso. Estándares de calidad armonizados en el marco de la Comunidad Europea para guantes sanitarios.
  • Protocolo de vigilancia sanitaria especifica. Agentes biológicos de la Comisión de Salud Pública del Consejo interterritorial del sistema Nacional de salud. Disponible en http://www.msssi.gob.es/ciudadanos/saludAmbLaboral/docs/agentes_biologicos.pdf
  • Real Decreto 664/1997, de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos biológicos durante el trabajo.
  • Real Decreto 773/1997, de 30 de mayo, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salid relativos a la utilización por los trabajadores de equipos de protección individual.
Volver al sumario

© 2019 Sirá Ediciones S.L.