ZONA TES.  REVISTA DE FORMACIÓN PARA TES

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Zona TES - Revista de formación para Técnicos en Emergencias Sanitarias

 
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SALUD DEL INTERVINIENTE

Lesiones de espalda. Zona cervical

Daniel Mercado Cabrejas1, Azahara Marcos Tato2, Jorge Ruiz Cebolla3

 

1 Técnico en Emergencias Sanitarias. SAMUR-Protección Civil. Madrid. España. Técnico superior de riesgos laborales.
2 Técnico en Emergencias Sanitarias. Servicio de Ambulancias Ferrovial (SAFE). SUMMA112. Comunidad de Madrid. España. TAFAD. Técnico en actividades físicas y actividades deportivas.
3 Técnico en Emergencias Sanitarias. SUMMA112. Comunidad de Madrid. España. Entrenador Crossfit y Functional Training.

 

 

En este número de la revista, vamos a trabajar la prevención de las lesiones en la zona cervical, esa zona en la que los Técnicos en Emergencias Sanitarias (TES) sufren molestias por diferentes motivos tanto laborales por algún tipo de sobresfuerzo puntual (menos habituales) como por posturas inadecuadas durante muchos años, vida sedentaria o falta de fortalecimiento y ejercicio físico general, o simplemente por sucesos ajenos a eventos traumáticos, pero no por ello menos importantes, como estrés, tensión emocional, ansiedad y otros sucesos psicosomáticos a los que estamos expuestos durante el desarrollo de nuestras funciones como técnicos o bien los factores personales del día a día (familia, estudios, responsabilidades económicas, etc.).


Las lesiones cervicales son la segunda causa de lesión en el ámbito sanitario, como refiere la VII Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo, y están justo por detrás de las lesiones lumbares, ya tratadas en esta sección del número anterior de Zona TES.


Debemos tener en cuenta que en un adulto el peso medio de la cabeza ronda los 5 kg, su giro izquierda-derecha total estará cerca de los 180-200°, según la capacidad de cada individuo, en lateroflexión con mirada al frente un total de unos 90°, aproximadamente y en flexoextensión total unos 180°, que nos permiten mirarnos los pies y lo que tengamos justo sobre nuestra cabeza.


También cabe destacar que la circunferencia de esta zona tan delicada de nuestro cuerpo tiene una circunferencia total aproximada de hasta 35 cm en mujeres y 41 cm en hombres; existen algunos estudios que tratan de mostrar que medidas superiores a las comentadas están expuestas a sufrir riesgo cardiovascular, problemas respiratorios por dificultad en la capacidad ventilatoria (apnea del sueño), riesgo de hipertensión e incluso resistencia a la insulina. Todos estos aspectos nos pueden indicar un exceso de grasa visceral en dicha zona y si lo valoramos junto con el perímetro de la cintura podría darnos señales de riesgo de morbilidad del individuo.


Tras lo expuesto hasta el momento, podemos considerar la región cervical una zona muy importante de nuestro organismo, ya no solo para cuidarla y mimarla durante la jornada laboral, sino también en los tiempos de descanso entre avisos y en lo que puede estar intentando decirnos según su tamaño.


Como norma general, casi todas las dolencias cervicales tienden a mejorar con analgésicos, antiinflamatorios, reposo y/o sesiones de fisioterapia y osteopatía, ya que descargan los discos intervertebrales y pueden rehidratarse (aumento del flujo sanguíneo). También con manipulación y tracción cervical controlada y la mejora de la rectificación cervical que vuelve a su curvatura natural. Todos estos malestares se pueden detectar mediante radiografías, resonancias magnéticas, TAC y/o una valoración por parte de los especialistas.


Dependiendo de la sintomatología que nos indique nuestro cuerpo, o un paciente, tales como cefaleas, náuseas, mareos, etc. o del origen de la posible lesión por pinzamiento, rectificación, contractura o traumatismo en la zona cervical, podemos obtener una información relativamente clara que nos puede ayudar a saber qué zona nerviosa puede verse afectada como norma general, partiendo de la base de la existencia de ocho pares nerviosos cervicales correspondientes a una zona con siete vértebras.


Si sentimos pérdida de sensibilidad, parestesia o cierto dolor en la región submentoniana o suboccipital, se relacionará con los nervios cervicales C2-C3; si la sintomatología la notamos en la mitad posterior del cuello y partes anteriores con C4, por debajo del cuello, anterior del hombro, borde lateral de la parte superior del brazo hasta el codo C5, en la cara lateral del antebrazo hasta el primer y segundo dedos de la mano, la relacionamos con C6, zona tríceps, parte del antebrazo (anteromedial) y tercer-cuarto dedos de la mano C7, y con el nervio cervical C8 esa sensación se sentirá en el quinto dedo de la mano y la cara medial del antebrazo; y por último, desde la axila al codo suele estar relacionado con el nervio torácico T1.


Conocer este tipo de sensación, no es útil únicamente para valorar por donde «nos viene» la lesión que hemos sufrido (o estamos sufriendo), sino también para valorar a los pacientes que nos refieren este tipo de circunstancia por diferentes motivos que lo ocasionaron.


El TES debe interiorizar la prevención como pilar básico en su vida laboral y personal, para minimizar o evitar las lesiones musculoesqueléticas y otras no relacionadas directamente con la ergonomía y la higiene postural.

 

 

CASO PRÁCTICO


En la central de comunicaciones se recibe la llamada de una persona que solicita atención sanitaria urgente por mareo, náuseas y debilidad de un familiar que tras la ingesta durante la comida del mediodía, empezó a sentir una especie de calor que le subía hacia la cabeza y al tratar de levantarse para ir al baño, sufre una posible pérdida momentánea de conocimiento, cae al suelo sin golpearse, ya que, otro familiar lo sostiene y lo coloca en posición supina. A nuestra llegada, cogemos todo el material necesario para subir al domicilio del demandante y atender a la persona que se encuentra en supinación.
Sobrecarga de la zona cervical, tensión del trapecio y de la zona interescapular. Sujetar el teléfono entre la cabeza y el hombro puede producir lesión en la zona cervical por exceso de lateralización, y también dañar ciertos vasos que van hacia el cerebro por el apéndice estiloides, situado en la cara inferior del peñasco del hueso temporal.

 

 

¿CÓMO LO HACEMOS Y CÓMO NOS LESIONAMOS?


A) Sobrecarga de la zona cervical, tensión del trapecio y de la zona interescapular. Sujetar el teléfono entre la cabeza y el hombro puede producir lesión en la zona cervical por exceso de lateralización, y también dañar ciertos vasos que van hacia el cerebro por el apéndice estiloides, situado en la cara inferior del peñasco del hueso temporal. B) Sobrecarga cervicodorsal que puede conllevar mala irrigación de las extremidades superiores. Tener la pantalla del ordenador demasiado baja. Esta flexión forzada, con tendencia a producir hiperflexión de la musculatura posterior de la zona cervical, deja demasiado peso en la región posterior y rompe el eje natural cabeza-cuello-tronco. C) Riesgo de sobrecarga y/o contracturas cervicales y dorsales. La utilización incorrecta de las mochilas y su mala colocación sobre las estructuras óseas producen lesiones que pueden conllevar bajas laborales, dolorosas para el trabajador y muy costosas para la empresa y la Seguridad Social. D) Sobrecarga de la zona cervicodorsal que puede generar contracturas interescapulares y/o cervicales. La hiperextensión al levantar cargas puede dañar la musculatura cervical. E) Dolores musculares de la zona cervical. Sobrecarga dorsal. Existen equipos sanitarios que no disponen de bases para su periodo de descanso entre avisos o para el avituallamiento; por este motivo, tienen que reposar en los asientos delanteros del vehículo o en la camilla. Este tipo de circunstancias no deberían producirse. (Clic sobre la imagen para ampliar)

 

 

¿CÓMO DEBEMOS HACERLO?


A) Evita sobrecargas cervicales y descompensaciones de la zona interescapular. El uso de este tipo de dispositivos, llamados de «manos libres», otorga movilidad y libertad al operador, y mejora la posición de trabajo porque mantiene el eje cabeza-cuello-tronco y evita posturas forzadas. B) Descarga tensión en la zona cervicodorsal, vista menos cansada, utilización de dispositivos llamados de «manos libres» que liberan los miembros superiores para otras funciones o una mejor higiene postural (espalda apoyada, antebrazos apoyados, etc.). Colocar la pantalla de visualización de datos (PVD) a la altura correcta. La PVD debe estar colocada con el borde superior a la altura de los ojos y con una distancia mínima de 40-45 cm y máxima de 75-80 cm, sin forzar posturas en la zona cervical. C) Mantiene la espalda recta y evita descompensaciones de columna y cadera. La mochila de primera intervención dispone de dos asideros o cintas de transporte para ser colocada sobre ambos hombros y no únicamente sobre uno de los dos, ya que forzará posturas que pueden ocasionar contracturas cervicales y dorsales. D) Alineación correcta del eje cabeza-cuello-tronco que permite repartir mejor las cargas y realizar un mejor esfuerzo. Para evitar dañar las cervicales por presión intervertebral en el momento de la carga, se debe tender a bajar la barbilla hacia el tórax, ya que se libera la tensión vertebral. E) Descanso en la camilla de la ambulancia (rulo de sábana en el cuello y una manta bajo las piernas). Favorece el descanso porque mantiene todo el cuerpo en constante apoyo sin zonas del cuerpo en tensión, y evita huecos anatómicos en suspensión. La utilización de elementos de fortuna para el descanso en las empresas o entidades que no disponen de lugares de descanso y para el avituallamiento adecuado de sus trabajadores es primordial para minimizar o incluso evitar las contracturas cervicodorsales. El uso de sábanas, mantas, o la elevación de las piernas evita huecos anatómicos inadecuados/forzados, mejora el retorno sanguíneo y apoya las estructuras sobre una superficie.
(Clic sobre la imagen para ampliar).

 

 

¿CÓMO PODEMOS PREVENIR LAS LESIONES?


Estiramientos cervicales. Estiramientos para disminuir la tensión acumulada en zonas musculares de la cintura escapular (trapecios, cervicales, romboides, redondos, etc.). También ayuda a preparar el inicio de la jornada laboral. Los estiramientos realizados durante nuestra jornada laboral, ayudarán a mejorar la elasticidad muscular y alineación vertebral, y evitarán la rectificación cervical (pérdida de curvatura natural), las contracturas y las posturas que, con el tiempo, pueden producir lesiones en la musculatura afectada. (Clic sobre la imagen para ampliar)

 

 

Fortalecimiento de los estabilizadores cervicales mediante ejercicios isométricos.  El fortalecimiento de la zona cervical con los medios a nuestro alcance tanto en casa como durante nuestra jornada laboral (si la carga de trabajo nos lo permite) apenas nos llevará unos pocos minutos, y además son ejercicios de fácil realización. Todos los ejercicios expuestos pueden ser realizados por cualquier persona, pero siempre recomendaremos, aún siendo ejercicios sencillos, ser asesorados por personal cualificado, acudir a clases colectivas dirigidas, así como valorar las características de uno mismo para adaptar el ejercicio a la propia condición física. (Clic sobre la imagen para ampliar)

 


 
Se puede observar claramente que el mantenimiento de posturas inadecuadas durante mucho tiempo, el exceso de horas sentado sin pausas o sin micropausas adecuadas, la incorrecta colocación de la PVD utilizando el programa de gestión de avisos y flota para dar salida a las unidades del parque de ambulancias o la asignación al servicio de emergencias concreto, la no disposición de bases para el descanso entre avisos o la higiene personal, el avituallamiento óptimo, la conducción con firmes inestables, badenes y otros elementos que producen vibraciones excesivas en los vehículos y, por lo tanto, en el personal sanitario, la repartición de las cargas de forma inadecuada sin utilizar las cintas de transporte de los materiales o dispositivos que dispongamos, y una mala higiene postural a la hora de levantar a la persona, pueden conllevar pequeños sobresfuerzos con riesgo de lesión cervical. Todos estos sobresfuerzos son evitables, en un gran porcentaje de ocasiones, con medios disponibles a nuestro alcance, una buena gestión de los recursos y, por lo tanto, una distribución equitativa de los avisos y de los periodos de descansos de los TES (disponer de bases), así como, un estado de forma física conveniente para la función que realizamos y la utilización del deporte como medida preventiva para fortalecer la salud física y mental.


Tener conciencia del movimiento que vamos a realizar, pedir colaboración al compañero o incluso a un familiar si se le informa correctamente de la técnica, si es sencilla y sin riesgo, que se va a llevar a cabo, utilización de los dispositivos existentes para portar material, repartir cargas de forma adecuada y otras acciones apropiadas pueden ayudarnos a evitar o minimizar la situación de riesgo de lesión.

 

Agradecimientos:

· José Luis Gómez Arribas. Voluntario SUMNA. Protección Civil Navalcarnero
· Vanesa Martínez Martín. Fotógrafa. vmar2@hotmail.com
 

 


 

BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA

  • Antropometría. Disponible en: http://www.insht.es/Ergonomia2/Contenidos/Promocionales/Diseno%20del%20puesto/DTEAntropometriaDP.pdf
  • La circunferencia del cuello como posible indicador del síndrome metabólico en universitarios. Disponible en: http://www.scielo.br/pdf/rlae/v22n6/es_0104-1169-rlae-22-06-00973.pdf
  • Relación de la circunferencia del cuello con la glucemia y la acantosis nigricans. Disponible en: http://www.medigraphic.com/pdfs/endoc/er-2013/er134b.pdf
  • Trastornos musculoesqueléticos. Disponible en: http://www.insht.es/MusculoEsqueleticos/Informacion%20estructural/TrastornosFrecuentes/espalda/ficheros/SindromeTensionCervical.pdf

 

 

 

 

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