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Zona TES - Revista de formación para Técnicos en Emergencias Sanitarias

 

Zona TES Abril-Junio 2016

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CÓMO… SE HACE, SE INTERPRETA, SE UTILIZA

Los TES y la comunicación en emergencias

Luis Serrano1 y María Luisa Moreo2

 

1 Periodista. Director área de Crisis en Llorente y Cuenca. Miembro de @Edcivemerg (Educación Escolar en Emergencias) y VOST Spain. Madrid. España.
2 Periodista especializada en crisis y catástrofes. Directora de la revista digital iRescate. Portavoz de VOST Spain y
@Edcivemerg (Educación Escolar en Emergencias). Madrid. España.

 

PUNTOS CLAVE

  • Los Técnicos en Emergencia Sanitaria (TES) realizan una importante labor que salva vidas y es un pilar clave de la intervención sanitaria de urgencias.
  • La llegada de las redes sociales ha contribuido a visibilizar el trabajo del TES en diferentes plataformas, bien a través de contenidos compartidos por otros ciudadanos o bien a través de imágenes, videos o declaraciones realizadas por ellos mismos.
  • Esta ventana al mundo es una oportunidad para poner en valor el trabajo de los TES, a la vez que un arma de doble filo que hay que usar con precaución, siguiendo unas normas básicas de nuestro ordenamiento jurídico y siempre dentro del respecto a los derechos fundamentales de los pacientes y al uniforme que se viste.

  

 

Vivimos en un mundo líquido, esencialmente cambiante y digitalizado. Una sociedad tecnológicamente evolucionada donde, sin embargo, nuestros instintos básicos de atracción por las historias épicas o las catástrofes nos sigue reuniendo en torno a la hoguera que, en el continuo informativo, se llama Facebook o Twitter. Armados con un Smartphone, cualquiera de las personas que presencia una catástrofe se ha convertido en un medio de comunicación en potencia. En nuestras manos, un dispositivo mucho más potente que cualquier PC de hace 10 años. Pero un arma tan poderosa debe ir acompañada de un alto sentido de la responsabilidad y más cuando uno se dedica a salvar vidas. Ser Técnico en Emergencias Sanitarias (TES) no es ninguna tontería. Difundir información sobre un siniestro no debe ser un acto banal. La información de emergencias, igual que salva vidas, puede generar daños irreparables. Pero vayamos por partes.

 

 

REDES SOCIALES, BULOS Y DIFUSIÓN DE RUMORES. RIESGOS EN LA INFORMACIÓN QUE FACILITAN LOS TES. EQUIPOS VOST

La llegada de las redes sociales ha cambiado completamente el panorama de la trasmisión de la información. Como decíamos al principio, todos tenemos la capacidad de convertirnos en un medio de comunicación con un teléfono inteligente en la mano, pero, ¿tenemos la capacidad de discernir qué fuentes de información son fiables y el modo y los conocimientos para comprobar la información?


En resumen, no todos podemos ser periodistas, a pesar de lo que se ha dado en mal llamar periodismo ciudadano.


Las redes sociales facilitan la difusión de bulos y rumores y no debemos contribuir a ellos diseminando o replicando información obsoleta o no contrastada que pueda poner en peligro a la población o a los intervinientes en una emergencia. Para difundir información veraz, relevante y actualizada es necesario seguir a las fuentes oficiales, comprobar la hora de un tweet antes de hacer un retuiteo y, en caso de duda, contrastar la información con las fuentes solventes y los equipos de voluntarios digitales (VOST) difundidos por todo el territorio español.
 

 

PRINCIPIOS DE UNA GESTIÓN EFICAZ DE LA COMUNICACIÓN DE EMERGENCIAS. MARCO LEGAL

Informar de un siniestro, como decimos, no solo debe ser tomado con seriedad sino que hay que respetar unas normas básicas en lo que a competencia, honestidad y legalidad se refiere. Las competencias informativas en la gestión de la emergencia en España corresponden al Estado. Dependiendo del nivel de emergencia: Administración Central, comunidades autónomas, y ayuntamientos. Así, por ejemplo, en la Comunidad de Madrid, el Plan Territorial de Protección Civil de la Comunidad de Madrid (PLATERCAM)1, recoge quién es competente para informar de esta materia y en qué marco.


Siguiendo con el ejemplo, en la Comunidad de Madrid las competencias en materia de información de emergencias recaen en el gabinete de información del plan de emergencias que se active. Hoy en día esa función la desarrollan los periodistas del Servicio de Información de Emergencias 112 en dependencia directa del director del plan 112 y de la Dirección General de Medios de Comunicación. Son ellos, por tanto, los encargados de difundir información cuando ocurre un siniestro.
 

 

LAS DEMANDAS DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN IMPLICAN A LOS TES

Pero como una cosa es la teoría y otra la práctica, a menudo sucede que un periodista de prensa, radio o televisión llega al lugar de un siniestro antes que los periodistas de los centros 112 o del servicio oficial que tenga la competencia para informar, y solicita a un miembro del equipo sanitario, que ha atendido a las víctimas, que haga declaraciones, en ausencia de un portavoz oficial. La cuestión aquí es, ¿debe el TES responder a las preguntas de ese periodista? ¿Qué es lo que el TES puede o no revelarle, en qué momento y en qué términos?


Si nos atenemos al artículo 18 de la Constitución española, que dice: «Se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen», a su desarrollo en la Ley Orgánica, y a la Ley de Protección de Datos, el TES no puede ni debe jamás revelar datos personales que faciliten la identidad de los pacientes ni difundir imágenes de los mismos. Al identificar a una persona mediante una imagen en la que se le reconoce, se atentaría contra su derecho al honor y a la propia imagen.


Más allá de estas consideraciones legales, no sería ético tampoco que el TES difundiera información sobre el estado de salud de una persona y que esta apareciera en los medios de comunicación o en las redes sociales antes incluso de que los propios familiares del paciente tuvieran conocimiento de ella. Es cierto que los Servicios de Información de Emergencias ofrecen datos sobre el estado de las víctimas, pero nunca van asociados a un nombre. Solo facilitan la edad y el sexo y nunca imágenes en las que se les reconozca.
 

 

¿QUÉ PUEDE, POR TANTO, DECIR EL TES A LA PRENSA, SIN CONCULCAR LA NORMA?

En caso de hacer declaraciones, lo único sensato es ceñirse a la actuación médica realizada por el equipo, sin facilitar datos del paciente y sin hablar de ningún aspecto que no esté estrictamente relacionado con esta actuación. Es decir, el TES no debe, por ejemplo, especular sobre las causas de un accidente de tráfico o de un incendio ni valorar hipótesis sobre las responsabilidades, pongamos por caso, de una deflagración en una planta química o de un accidente laboral.


Hay que tener en cuenta, además, que la misión del TES es realizar su trabajo como técnico sanitario, no responder a las preguntas de los medios de comunicación ni difundir datos o imágenes en las redes sociales. No debe, por tanto, dejar de realizar su labor para tener su minuto de gloria en una televisión o en Twitter, porque esto le llevaría a una dejación de funciones e incurriría en responsabilidades legales.


Vaya por delante que existe una figura encargada de hacer declaraciones a los medios, como hemos explicado, por lo que la opción más prudente es remitirse a ella.


Eso sí, si el TES hace declaraciones debe ser sin condicionar jamás el desarrollo de la intervención, sin dejar de atender su trabajo y respetando la legislación vigente en lo relativo a derechos fundamentales, protección de datos personales y secreto de las actuaciones allí donde un juez haya decretado el secreto de las mismas.

 

 

TRATAMIENTO DE LAS IMÁGENES

Lo dicho en el último párrafo es extensible a la grabación de imágenes.


No es labor del TES tomar imágenes mientras está atendiendo a un paciente y mucho menos difundirlas a través de los medios de comunicación o de perfiles en las redes sociales. El TES se debe a su función como técnico sanitario y no le pagan por documentar la actuación del equipo con el que trabaja ni por colaborar con los medios de comunicación. No puede, por tanto, dedicar una parte de su jornada laboral, por pocos minutos que sean, a este cometido sin riesgo de ser expedientado.


Las imágenes que el TES difunda pueden ser, además, constitutivas de delito, como hemos explicado. Baste como ejemplo la difusión de fotografías de cadáveres tras los atentados del 11M en la estación de El Pozo del Tío Raimundo.
 

 

TRES TÉCNICOS SANITARIOS FUERON DETENIDOS POR DIFUNDIR IMÁGENES TRAS LOS ATENTADOS DEL 11M
 


 

El juez de la Audiencia Nacional, Juan del Olmo, detuvo a tres personas relacionadas con el transporte sanitario acusadas de haber tomado fotografías de cadáveres mutilados de víctimas de los atentados del 11M en 2011 en Madrid. Las imágenes se difundieron por internet a través de una página web alojada en un servidor estadounidense.


A raíz de la publicación de las imágenes, el juez del Olmo encargó a la policía que gestionara el cese inmediato de la exhibición en internet de 34 fotografías y de un vídeo que mostraba una hilera de cadáveres en un andén.


En apenas una hora, la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía contactó con los principales carriers (operadores de infraestructura) españoles con el fin de que filtraran los accesos de los usuarios de España a esas imágenes, y consiguieron que la página no pudiera ser visitada desde nuestro país, según documentan los diarios ABC y El Mundo.


A continuación, se pidió a las autoridades policiales norteamericanas y a la embajada de España en Estados Unidos que gestionaran la retirada de las imágenes, salvaguardando los datos de conexión necesarios para las investigaciones.


Además, el examen técnico de las fotografías y del vídeo permitieron determinar que las cámaras digitales con las que se habían efectuado las tomas correspondían a los modelos RICOH CAPLIO G3 y EPSON L300 (recordemos que todas las fotografías digitales incluyen metadatos que facilitan su rastreo). También se comprobó que en la página web había un enlace que llevaba a otros ocho archivos de imagen, en formato BMP, de un accidente de circulación en España en los que aparecían un vehículo volcado con una persona atrapada en su interior y varias fotografías de los restos de una menor fallecida en el siniestro, aunque tanto los rostros como las matrículas aparecían tapados.


La policía averiguó asimismo que las fotos relacionadas con los atentados del 11M habían sido tomadas en la estación de El Pozo entre las 12.58 y las 13.19 horas y en la calle Téllez entre las 16.28 y las 18.01 horas.


En cuanto al vídeo, en el que aparecían los cadáveres alineados en el andén de la estación de El Pozo a la espera de su traslado al depósito que fue instalado en un pabellón de IFEMA, los investigadores determinaron que había sido grabado con una de las cámaras fotográficas en función video recording.


Para dilucidar la identidad de los autores de las fotografías, los agentes averiguaron quiénes habían participado en el rescate de las víctimas del accidente de circulación antes citado, al que acudieron tanto dotaciones de ambulancia del SERMAS y del SUMMA-112 como bomberos y Guardia Civil y un helicóptero del antiguo SERCAM.


A continuación, comprobaron que el conductor de una de las ambulancias subcontratadas por el SERMAS era el autor de las imágenes del siniestro, y que también había acudido a los escenarios del 11M, ya que a las horas en que se habían hecho las fotografías en El Pozo y la calle Téllez estos vehículos se encontraban en espera del traslado de cadáveres.

En el registro de la vivienda de esta persona, que resultó arrestada, la policía se incautó de la cámara con la que se habían efectuado parte de las fotos y el vídeo, así como el resto de las imágenes publicadas en la web. La policía detuvo a otros dos TES relacionados con los hechos.


Los autores de las fotografías eran reincidentes. En la misma web había otro enlace que llevaba a ocho archivos de imagen en formato BMP de un accidente de circulación en España en el que aparece un vehículo volcado con una persona atrapada en su interior, y diferentes imágenes de los restos de una menor que había fallecido.


Como hemos visto, la trasmisión de imágenes que vulneren los derechos fundamentales de las personas recogidos en la Constitución es un delito que puede ser perseguido de oficio y castigado por la ley. La difusión de estas imágenes en las redes sociales es igualmente delictiva y además es muy sencillo identificar a la persona que difunde este material porque cada cuenta de Twitter está identificada con una dirección IP que se corresponde con una persona. De nada sirve esconderse detrás de un avatar. La trazabilidad de las imágenes es, además, relativamente fácil de rastrear, tanto online como offline.
 

 

GRABAR IMÁGENES PARA FORMACIÓN

Un asunto distinto es que, una vez finalizada la actuación o durante la misma, si los requerimientos sanitarios lo permiten, los TES graben imágenes no escabrosas que por su especial interés puedan ser utilizadas con posterioridad para formación interna y que, en ningún caso, se difundan públicamente.


Si por cualquier circunstancia estas imágenes llegaran a las redes sociales, el TES debería explicar en qué momento las ha grabado, con qué intención y con qué autorización, y además debería dar cuenta de la vulneración de los derechos fundamentales de los ciudadanos si llegara el caso.
 

 

EL TES DEBE DEFENDER LA IMAGEN INSTITUCIONAL CORPORATIVA

En caso de realizar declaraciones a un medio de comunicación, el personal sanitario debe ser consciente de que representa a una institución. Esto le obliga, en caso de hablar delante de una cámara, a velar por la buena imagen de la misma. En términos prácticos, este hecho se traduce en presentarse ante la opinión pública debidamente uniformado e identificado.


Respecto al tono de las declaraciones, es imprescindible utilizar un lenguaje técnico–coloquial que a la vez pueda ser comprendido por todo el mundo. Esto es, sin utilizar términos sanitarios que no sean del dominio público. O al menos, explicarlos. Se debe hablar con claridad, en un tono neutro, sin gesticular de un modo exagerado y sin cruzar los brazos delante del pecho.
 

 

LAS COMUNICACIONES POR RADIO, SECRETAS

Es importante recordar también que las trasmisiones por radio que se refieran tanto a los procedimientos relacionados como a la atención sanitaria son secretas. Es ilegal, por tanto, difundir el contenido de esas comunicaciones y reproducirlas a través de las redes sociales o facilitar su difusión a los medios de comunicación.


Así las cosas, es recomendable contar hasta tres antes de publicar imágenes en las redes sociales o hacer comentarios que puedan comprometer nuestra actuación, nuestro buen nombre y el de la empresa para la que trabajamos. Hay que pensar, en todo momento, que nos debemos a nuestros pacientes y que las redes sociales son un canal de información útil para contactar con otros profesionales de la salud y si se usan debidamente, podremos enriquecernos como profesionales de la sanidad y encontrar temas de interés.

 

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