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Zona TES - Revista de formación para Técnicos en Emergencias Sanitarias

 

Movilizaciones e inmovilizaciones

Zona TES Julio-Septiembre 2017

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CÓMO… SE HACE, SE INTERPRETA, SE UTILIZA

Seguridad clínica del paciente. Mejorando a través del análisis de los incidentes. Transmisión de infecciones

Chabier Brosed Yuste1, Pascuala Garcés Baquero2, Ana María Tomé Rey2 y Susana García Díez3

 

1 Enfermero USVA Calatayud. 061 Aragón. Coordinador Grupos Seguridad del Paciente SEMES Aragón y 061 Aragón. España.
2 Médico USVA Calatayud. 061 Aragón. Miembros Grupo Seguridad del Paciente 061 Aragón. España.

3 Técnico en Emergencias Sanitarias. USVB Mont-roig del Camp. Tarragona. España.

 

PUNTOS CLAVE

  • Las Infecciones Asociadas a la Asistencia Sanitaria (IAAS) afectan al 8% de los pacientes atendidos en nuestro sistema sanitario.
  • Con medidas sencillas, pero protocolizadas, podemos disminuir la prevalencia de las IAAS en un 50%.
  • Una atención limpia es más segura (primer reto de la OMS en pro de la seguridad del paciente).

  

 

Las IAAS se definen como: «Las infecciones que afectan a un paciente durante el proceso de asistencia en un centro sanitario, que no estaban presentes ni incubándose en el momento del ingreso». Hay que destacar que las IAAS hacen referencia en su definición a que las infecciones pueden ser adquiridas en cualquier parte del proceso asistencial, desde el domicilio del paciente, la atención primaria, la atención y el transporte extrahospitalarios o el propio hospital.

 

El estudio EPINE1 muestra que la prevalencia de estas infecciones en nuestro país está en torno al 8%, es decir, que uno de cada doce pacientes que es ingresado en un hospital adquiere una infección. Esta cifra aumenta hasta un 25% en los pacientes atendidos en las unidades de críticos.

 

Las IAAS son consecuencia involuntaria de la atención sanitaria, y ocasionan afecciones más graves, hospitalizaciones más prolongadas (aumentan la morbilidad), un alto coste para los pacientes y sus familias, una enorme carga económica adicional para el sistema sanitario y un aumento de la mortalidad2.

 

Con medidas sencillas, pero protocolizadas, podemos disminuir la prevalencia de las IAAS en un 50%. Entre estas medidas podemos destacar las siguientes:

  • Higiene de manos.
  • Uso adecuado de guantes3.
  • Precauciones estándar.
  • Limpieza y desinfección de superficies y materiales.

 

DESCRIPCIÓN DEL CASO

 

En un hospital comarcal se ha detectado un aumento de infecciones respiratorias atípicas que están agravando los procesos clínicos de varios pacientes, en concreto en cinco pacientes se ha objetivado una infección por Mycoplasma pneumoniae. Estas infecciones han supuesto un empeoramiento del estado de los pacientes, y han agravado la patología principal y prolongado su estancia hospitalaria. El servicio de medicina preventiva del hospital, durante la investigación del caso, concluye que cuatro de ellos ingresaron el mismo día y el quinto compartió habitación con uno de los otros infectados. Los cuatro ingresos realizados el mismo día se llevaron a cabo a través del servicio de urgencias y provenían de varios centros de salud, pero tenían un nexo común: todos habían sido trasladados al hospital por la misma Unidad de Soporte Vital Básico (USVB).

 

Los miembros del servicio de medicina preventiva y del grupo de seguridad del paciente se entrevistaron con los TES que estuvieron ese día de servicio en la USVB que realizó los traslados. La entrevista se realizó en un ambiente distendido, para asegurar en todo momento la confidencialidad y el carácter no punitivo de la misma, y buscar perfiles, actitudes y comportamientos que pudieran ser el origen de las infecciones. La reunión se planteó como una oportunidad de mejora, una forma de encontrar aspectos que no funcionan, detectar necesidades percibidas y poder realizar propuestas de mejora para elaborar un plan de acción.

 

En el encuentro se preguntó a los TES por aspectos que pudieran ser el origen de las infecciones: higiene de manos, uso de guantes, aplicación de precauciones estándar, y limpieza y desinfección de superficies y materiales. Respecto a la higiene de manos, uso de guantes y aplicación de precauciones estándar, se detectó que los TES tenían un déficit de conocimientos y presentaban un comportamiento adquirido con base en la transmisión de conocimientos por parte de otros compañeros y en la aplicación de lo que ellos entendían como lo más beneficioso para ellos y los pacientes. Respecto a la limpieza y desinfección de superficies y materiales, habían recibido formación específica durante el ciclo académico, pero su gerencia no les había suministrado ningún protocolo u otro documento relacionado con la manera de realizarlas.

 

Las propuestas de mejora que incluyó el informe de la comisión tenían dos puntos fundamentales: 

  • Realizar un curso/taller para todos los profesionales del transporte sanitario, que incluyera aspectos como la higiene de manos, el uso adecuado de guantes y las medidas de prevención de transmisión de infecciones.
  • La gerencia/empresa de transporte sanitario debe realizar y difundir un protocolo de limpieza de superficies y materiales.

 

MEDIDAS PARA EVITAR LA TRANSMISIÓN DE INFECCIONES ASOCIADAS A LA ASISTENCIA SANITARIA

 

Higiene de manos

 

La OMS (Organización Mundial de la Salud) considera que: Una higiene de manos inadecuada o no realizada es uno de los factores más importantes que contribuye al desarrollo de las IAAS, y son las manos el vehículo común de transmisión de los patógenos relacionados con las IAAS2.

 

Más de la tercera parte de las IAAS son transmitidas por el personal sanitario y uno de los contactos más frecuentes que tenemos con nuestros pacientes se realiza a través de las manos. Los microorganismos están presentes en la piel de los pacientes y de los profesionales sanitarios, y en las superficies del entorno inmediato del paciente (objetos, superficies, materiales diagnósticos, etc.). Así pues, la higiene de manos es la medida más eficaz para reducir estas infecciones.

 

La limpieza de manos con PBA (producto de base alcohólica) (fig.1) descontamina las manos de los posibles agentes infecciosos, y ha demostrado ser más eficiente que el lavado con agua y jabón; este último procedimiento se reservará solo para los casos en que las manos estén visiblemente sucias. En el medio extrahospitalario, la manera más sencilla de realizar la higiene de manos es usar PBA, al ser de fácil acceso y disponibilidad, y suponer escaso tiempo de aplicación (20 segundos). La limpieza de manos con PBA debe realizarse antes y después de entrar en contacto con el paciente o su entorno (fig. 2).

 

 

Figura 1.  La limpieza de manos con PBA en el interior de una ambulancia, descontamina las manos de agentes infecciosos y debe ser la rutina antes y después del contacto con el paciente.

FIGURA 1.  La limpieza de manos con PBA en el interior de una ambulancia, descontamina las manos de agentes infecciosos y debe ser la rutina antes y después del contacto con el paciente.

 

 

Figura 1.  La limpieza de manos con PBA en el interior de una ambulancia, descontamina las manos de agentes infecciosos y debe ser la rutina antes y después del contacto con el paciente.

FIGURA 2.  Secuencia de lavado de manos con PBA.

 

 

Uso adecuado de guantes

 

El uso de guantes de manera inadecuada o indiscriminada no protege ni previene la transmisión de infecciones. Solo se recomienda usar guantes cuando se vaya a estar expuesto a fluidos, heridas, mucosas o material contaminado, o para realizar una técnica aséptica. En el resto de acciones no es necesario ni recomendable usar guantes. Se ha demostrado que en la superficie de los guantes los microorganismos sobreviven más tiempo que sobre la piel humana. En el medio extrahospitalario es una práctica habitual utilizar guantes en todas las acciones, aunque no sean necesarios; con este hábito se abusa de su uso y, por tanto, se favorece la transmisión de infecciones. Los guantes protegen al que los usa, pero no al paciente porque se contaminan; los profesionales que los usan no los cambian con la debida frecuencia, lo que produce una falsa sensación de protección y se reduce la frecuencia del lavado de manos o limpieza con PBA4.

 

También es importante tener en cuenta que el uso de guantes no exime de la limpieza de manos con PBA (fig. 3).

 

 

FIGURA 3.  Dispensadores de PBA fácilmente accesibles y un cuadro para recordar el modo óptimo de higiene de manos son medidas eficaces en la prevención y el control de enfermedades transmisibles en los vehículos asistenciales.

FIGURA 3.  Dispensadores de PBA fácilmente accesibles y un cuadro para recordar el modo óptimo de higiene de manos son medidas eficaces en la prevención y el control de enfermedades transmisibles en los vehículos asistenciales.

 

 

Precauciones estándar

 

Las precauciones estándar son una de las estrategias fundamentales para prevenir la transmisión de infecciones, y se deben aplicar a todos los pacientes y en todas las situaciones. Incluyen una serie de medidas como son las que se citan a continuación:

  • Higiene de manos, con limpieza de manos con PBA antes y después de entrar en contacto con el paciente o su entorno (fig. 4).
  • Uso adecuado de guantes: solo utilizarlos en caso de estar expuesto a fluidos, mucosas, material contaminado o para realizar una técnica aséptica (figs. 5 y 6).
  • Medidas de higiene respiratoria, tanto para los profesionales como para los pacientes. Deberemos usar pañuelos de papel al toser y estornudar, desecharlos después de cada uso, y realizar una limpieza de manos con PBA.
  • Uso de mascarilla y bata en caso de que se prevean salpicaduras de sangre, fluidos corporales, secreciones, excreciones, etc.
  • Utilizar sábanas y el resto de ropa individuales para cada paciente, manipulándola y transportándola con precaución, colocándola en la bolsa adecuada y gestionándola según el protocolo establecido.
  • Gestionar los objetos punzantes o cortantes colocándolos en los contenedores rígidos diseñados para este uso.

 

FIGURA 4.  Secuencia óptima del lavado eficaz de manos. Una técnica correcta asegura la correcta desinfección de las manos antes y después del contacto con el paciente y su entorno.

FIGURA 4.  Secuencia óptima del lavado eficaz de manos. Una técnica correcta asegura la correcta desinfección de las manos antes y después del contacto con el paciente y su entorno.

 

 

FIGURA 5.  Los guantes son sólo precisos cuando se entra en contacto con secreciones del paciente o fluidos corporales o para técnicas asépticas. No hace falta usar guantes para tomar la tensión arterial.

FIGURA 5.  Los guantes son sólo precisos cuando se entra en contacto con secreciones del paciente o fluidos corporales o para técnicas asépticas. No hace falta usar guantes para tomar la tensión arterial.

 

 

FIGURA 6.  Para colocar los parches del monitor electrocardiográfico no es preciso el uso de guantes, en ausencia de contaminación por fluidos corporales.

FIGURA 6.  Para colocar los parches del monitor electrocardiográfico no es preciso el uso de guantes, en ausencia de contaminación por fluidos corporales.

 

 

Limpieza y desinfección de superficies y materiales

 

La correcta limpieza y desinfección de las superficies y de los materiales de los vehículos de transporte sanitario contribuye a cortar la cadena de transmisión de las infecciones en el proceso de asistencia y transporte sanitarios. La fuente de transmisión puede ser el paciente, el vehículo, el mismo profesional o el material que utiliza.

 

Con frecuencia el profesional ha adquirido los conocimientos sobre limpieza y desinfección de una manera desestructurada y no reglada: experiencia propia, transmisión de información de unos compañeros a otros, etc.

 

El transporte sanitario reúne unas características especiales:

  • Atención a pacientes críticos susceptibles de contraer infecciones.
  • Atención a pacientes potencialmente contaminantes.
  • Las reducidas dimensiones de la cabina asistencial de la ambulancia y la celeridad en la asistencia favorecen la rápida contaminación de gran parte de superficies y materiales.

La limpieza-desinfección es el proceso mediante el cual se elimina la suciedad y la gran mayoría de microorganismos, y es el paso imprescindible para conseguir evitar la transmisión de infecciones.

 

Las superficies y materiales contaminados pueden ser la fuente de infección para nosotros y/o para otros pacientes, siendo a menudo nuestras manos el vehículo de transmisión, de ahí la importancia de una adecuada higiene de manos y la correcta limpieza y desinfección de superficies y materiales para evitar esta contaminación y posterior propagación. Es importante recordar que los guantes no evitan esta transmisión, sino que la favorecen.

 

Todos los servicios de transporte sanitario deben de contar con un protocolo de limpieza y desinfección de superficies y materiales que incluya, al menos:

  • Limpieza-desinfección diaria al iniciar la guardia.
  • Limpieza-desinfección después de cada aviso, adecuándose a los materiales utilizados y las superficies expuestas, al tipo de paciente y su patología, el tipo de aviso, etc. Haciendo especial hincapié a todo lo que haya estado en contacto con el paciente y con nuestras manos.
  • Limpieza-desinfección completa del vehículo con una periodicidad quincenal.

 

CONCLUSIONES

 

Existe un gran desconocimiento por parte de los profesionales sanitarios de las urgencias y emergencias extrahospitalarias de las infecciones que pueden adquirir los pacientes durante la práctica asistencial.

 

Estas infecciones suponen un grave problema para los pacientes, con una alta incidencia (8%), porque agravan sus procesos clínicos o incluso pueden ser la causa del fallecimiento.

 

Hemos recibido una formación mínima en los procedimientos y comportamientos que contribuyen a disminuir estas infecciones, muchas empresas/gerencias del trasporte sanitario descuidan ampliar esta formación en sus profesionales, así como desarrollar los procedimientos necesarios para la correcta limpieza-desinfección de los vehículos, las superficies y los materiales.

 

Con medidas sencillas, pero protocolizadas, podemos disminuir la prevalencia de las infecciones asociadas a la asistencia sanitaria.

  

 


 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene. Estudio EPINE-EPPS 2016. Informe global de España. Resumen. Disponible en: http://hws.vhebron.net/epine/Global/EPINE-EPPS%202016%20Informe%20Global%20de%20Espa%C3%B1a%20Resumen.pdf (Consultado el 23 de diciembre de 2016).
  2. Organización Mundial de la Salud.  Directrices de la OMS sobre la higiene de manos en la atención sanitaria (2005). Disponible en: http://www.who.int/patientsafety/information_centre/Spanish_HH_Guidelines.pdf (Consultado el 21 de diciembre de 2016).
  3. Sergio García Couso. Los guantes de protección como barrera ante riesgos biológicos en emergencias extrahospitalarias. Zona TES 2014;3(4):179-81.
  4. Organización Mundial de la Salud. Higiene de las manos: ¿por qué, cómo, cuándo? (2012). Disponible en: http://www.who.int/gpsc/5may/tools/ES_PSP_GPSC1_Higiene-de-las-Manos_Brochure_June-2012.pdf (Consultado el 20 de diciembre de 2016).

 

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